viernes, 11 de febrero de 2011

locuras de amor, a los famosos también les pasa y pierden la cabeza por amor y el deseo


El corazón, disfrazado de San Valentín, nos juega algunas faenas con finales inciertos.

Cuando el amor está en tu alma, en el  cerebro, en tu piel que se excita solo de pensar en la otra persona... 

Estamos predispuestos  a todo y hacemos autenticas locuras


El amor y sus feromonas son irresistibles, indominables, nuestro cuerpo quiere roce, besos, miradas y sexo... hasta reventar.
Menos mal que esto se pasa, sino, moriríamos totalmente desgastados por nuestra fogosidad. 

Se dice popularmente que "la jodienda no tiene enmienda" pero esto se aplaca con el uso y disfrute del otro, pero para entonces: "que nos quiten lo bailao"

Grandes enamorados que pensaron que sus relaciones serían eternas como los vampiros, se tatuaron, se regalaron cosas increíbles, desbordaron sus ríos de pasión infinita hasta que… se les rompió el amor, tal vez de tanto usarlo; tal vez porque entre tanto calentón se presentó otro Romeo u otra Julieta. 
Al acecho siempre hay miles de busconas dispuestas a darlo todo por tal de conquistar a un tipo, da igual como sea, ella lo quiere y tiene las mejores armas.
El hombre también tiene las suyas propias, pero la llave del castillo la tiene la  mujer, ella abre o cierra la muralla, no tengo ni una sola  duda en contra. Cuando los cuernos aparecen, ya no valen los regalos más suntuosos, ni los tatuajes a fuego ni las promesas de amor eterno... es como un legón, rompe y tapa.

Así de triste es la vida, pero esto es lo que hay y eso de fue bonito mientras duró 

Locuras de amor de los famosos
 Grandes enamorados que pensaron que sus relaciones serían eternas como los vampiros, se tatuaron, se regalaron cosas increíbles, desbordaron sus ríos de pasión infinita hasta que… se les rompió el amor, tal vez de tanto usarlo; tal vez porque entre tanto calentón se presentó otro Romeo u otra Julieta.
Así de triste es la vida, pero esto es lo que hay.


Carmen Electra y Denis Rodman fueron una pareja muy mediática en su momento. Su baile de rupturas y reconciliaciones terminó en boda, y la ex vigilante de la playa se tatuó la fecha de la misma en la muñeca. Al final, divorcio.

¿Cómo asegurarte de que tu novia te va a decir que sí a una propuesta de matrimonio? Ofreciendo un pedrusco de dimensiones estratosféricas, como el anillo de oro de 18 kilates y diamantes valorado en 5 millones de dólares que Jay Z le regaló a Beyoncé en su pedida de mano.


Y de diamantes va la cosa. David Beckham, acostumbrado a los viajes y a las concentraciones, decidió regalarle un sustituto a su mujer, Victoria. Pero no uno cualquiera, sino un consolador de platino y diamantes valorado en 2 millones de dólares. El lujo llevado a su máxima expresión.

Cuando pensábamos que Penélope Cruz y Javier Bardem no podían ser más herméticos, el actor declara su amor eterno, en castellano a Pe al recoger su premio al mejor actor en el festival de Cannes, dejando a los asistentes boquiabiertos.

Antes de formar parte del tándem Brangelina y de convertirse en madre de 6 niños, Angelina Jolie caminaba por el lado salvaje de la vida con Billy Bob Thornton (entre otros) . Tanto era el amor que se profesaban, que durante su matrimonio ambos llevaban colgado del cuello un relicario con una muestra de sangre del otro. Además la actriz tenía tatuado el nombre de su ex marido en un hombro.


Antes de casarse con Chris Hemsworth, Elsa Pataky frecuentó la compañía de Adrien Brody y las alfombras rojas de todo Hollywood. Durante su relación el actor le regaló un castillo en Nueva York.


NO SIEMPRE EL FINAL ES FELÍZ, PERO ESTA ES LA VIDA.





YA SE SABE, EL AMOR ES EL AMOR Y LO DEMÁS ES LA HOSTIA