lunes, 28 de marzo de 2011

LA MODA Y FORMA DEL PERIODISMO Y FISGONEO DIGITAL ACTUAL



Todo el mundo puede ser un intrépido y sagaz periodista global, todo es cuestión de tener el móvil a mano, grabar algo atrevido y subirlo a Facebook, Twitter o donde sea, esa es la cuestión.

El bolígrafo espía
Dentro de la enorme complejidad técnica, en la que se mueven los dispositivos de comunicación, las grandes marcas informáticas, presentan continuamente la base principal de su implantación mundial: un magnífico diseño, precios asequibles y, gran facilidad de uso.

Se presentan seductores productos, que todo el mundo desea poseer

En la lucha sin descanso, por el dominio de nichos comerciales y económicos lo más amplios posibles, las empresas dominantes de informática y telefonía, presentan de forma frenética y continua, nuevos artilugios cada vez más atractivos.
El zapato espía

Las empresas informáticas ponen a la venta aparatos con un diseño físico sorprendente, de prestaciones técnicas casi inagotables y, con el objetivo que sus  programas y sistemas, sean dominantes y exclusivos.


Se lanzan aplicaciones esperando a que atraigan a millones de inquietos consumidores, que tendrán que pagar otro poco más, por tener la aplicación deseada.

Cada nuevo aparato, posee posibilidades técnicas, nunca imaginadas
Los legendarios Super Agentes Secretos
El mercado monetario en el que se mueven es feroz y, la empresa que no avanza lo suficiente, ni le ofrece a sus consumidores lo que estos desean, desaparece para siempre; tal y como demuestra la historia.

 Diariamente se ofrecen móviles más avanzados y baratos que los anteriores

Los fabricantes se preocupan de poner al alcance de cualquiera, unos medios de tal fortaleza tecnológica, que jamás nadie pensó que pudieran existir, ni por el contenido de su tecnología, como por lo fácil de su adquisición.

Es lógico, que con todos estos medios técnicos al alcance de tantos millones de personas, cualquier individuo que se encuentre en el momento justo y en el lugar adecuado, tenga en algún momento de su vida, la oportunidad de hacer una foto, o grabar un video, de algo que puede estar pasando justo delante de el.
Tsunami
Hay tantas y tan diversas noticias, que rozamos la saturación informativa

Las noticias o escenas, y su instantánea divulgación y publicación a nivel mundial, es tan increíblemente sencilla de hacer por cualquier profano o, incluso analfabeto, que todo el que tenga un móvil con cámara de fotos incorporada, y una simple y barata conexión a Internet, publicará de forma personal e inmediata, el testimonio de lo que ha pasado ante el.
Tsunami de Japón
 La sociedad vive en un estado informativo jamás soñado por nadie
Sonría por favor

La gente se fotografían los unos a los otros como locos, es una competición de ver quien saca la cosa más loca o atrevida, los descuidos se cotizan muy bien.

Se vive  con la idea que es una especie de entupida necesidad, de sentirse en la obligación de difundir y dar como noticias, todo lo que roza lo personal e intimo, se utiliza con cierta miseria humana, el asunto de airear algunos asuntos  propios pero sobre todo lo ajeno, y si tiene que ver con violencia o sexo, el éxito de la imagen está asegurado, la verán como poco cientos de miles de personas.

Cuanto más vulgar sea la imagen, más visitantes obtendrá la misma
¿Quien no tiene un descuido?

Se ha instalado en la mente global, el deseo de fisgonear a quien sea y, como sea.
El propósito es distribuir y dar a conocer de forma fácil e inmediata para todo el mundo, lo que alguien con un simple móvil es capaz de grabar.
Es una carrera de imparable progreso tecnológico, con incalculables ingresos económicos, en los que se manejan miles de millones de dólares

Desde la imagen de tu propio hijo comiéndose un gusano, o dentro de una sandía, mientras se cae desde una escalera o se quema el pelo mientras tu, en vez de socorrerlo, aguantas la cámara grabando, muy paternal, no es, desde luego.

La gente espía sin pudor a los descuidados amantes
Lo que hace furor de verdad en las redes  sociales, es grabar con todo lujo de detalles, a la vecina teniendo un desliz amoroso en su coche, a las parejas en los parques, lo que sea les vale a estos nuevos "informadores". 

Grabar, subir, grabar, subir...esa es la cuestión, pero si encima es una catástrofe terrible, el éxito está asegurado.

Ellos a lo suyo, mientras alguien los graba, todo atrae, nada se respeta puesto que los autores no se respetan menos a ellos mismos.

La enorme cantidad de autorretratos subidos a Internet por chicas, es alucinante. se auto fotografían en las situaciones más atrevidas, todo vale.
No importa demasiado el contenido, se persigue enseñar algo y salir diez segundos en el enlace o referencia de algún portal.

Convertirse en audaz detective, el paparazzi de moda de los próximos tres minutos, esa es la meta.
Miles de cámaras en todas partes








Se publican a diario, miles de divertidas o terroríficas escenas, grabadas con el propio teléfono móvil, a veces sin inmutarse mientras sucede algo poco agradable.

Pocas personas piensan, si con esta grabación y distribución global, se perjudica o beneficia a alguien; en realidad, no importa nada. 
Enseñar lo que hizo uno; lo que pasó delante nuestra y se grabó, se fotografió y no lo olvide nadie: lo que se subió a Internet.

¿Como está el boquerón?
Lo fundamental de esta moda es: Colgar en Internet lo grabado, solo así se es importante
Mirón y reportero
 Desde el rincón más alejado del mundo, puede llegar en cualquier momento y de forma instantánea, una noticia sorprendente, tal vez rozando lo inaudito; abundan las noticias extravagantes, pero no lo bastante extraordinaria como la siguiente, que volverá a dejarnos con la boca abierta, al menos durante dos minutos, cuando volvamos a conocer otra nueva.
Desastre en Japón
 Los  grandes genios de la ciencia ficción,  no pudieron prevenir el tremendo avance tecnológico aplicado a la comunicación.
 Potentes y minúsculos artilugios al alcance de todo el mundo, información universal y general a la carta y al instante. 
Lo actual y ¿a quien le importan las consecuencias?.