domingo, 16 de febrero de 2014

Wanda Nara la mujer que maravilla a millones de mirones del ciber


Los preciosos pechos y muchas cosas más de Wanda Nara.

Oh preciosa Wanda, con tu hermosura y frescura juvenil, con esa fuerza que te brota del pecho, de esa fuerza enormemente salvaje que tienes anclada en ese bello culo que seguro que estará más duro que un ladrillo del 9 reforzado con carburo un suponer… ayyy Wanda, lo que nos haces sufrir.

A veces, la pantalla del ordenador, devuelve durante unos segundos, maravillosas fascinaciones.
es decir, que me veo yo mismo ahí con un cacho cara tonto que “pa que los mocos…” mirando tus fotos, lagrimosos los ojillos ya rasgados por los ríos de años o más.

Me veo a mismo entre millones caras con cara de tonto contemplando tu cuerpazo indiscutible.
Entre brillos, reflejos, penumbras y pesadumbres frente a ti; tan cerca, tan lejos, me miro la boca (la mía digo) que no sabe si abrirse o cerrarse, pues el traicionero sueño del aburrimiento siempre acecha cuando menos te lo esperas.

Leo a la cantidad de gente que te admira y que se confiesan devotos de ti (yo no llego a tanto aunque está claro que soy de tus admiradores pero siempre dentro de un orden) ya sabes como son los fanáticos por muy admiradores que sean.
Volvamos a lo nuestro… Wanda Nara,dicen los que saben, que todo en ti es armonioso; tu nombre es tan sonoro, apropiado y polivalente, que es como para ponérselo tanto a una princesa o bicho, de cualquiera de las ya excesivas películas de “Las Guerras de las Galaxias, Episodio 72.

Pero Wanda, de momento, eres una preciosidad terrícola a la que seguro que adoran miles o más de seguidores.
Leo, que has decidido cambiar de pareja y que al futbolista que te peloteaba hasta hace un rato; lo has expulsado y recambiado por otro, así es la vida y siempre lo será.

Ahora te sacan un fichaje nuevo que tapará los huecos necesarios y lo que haga falta y como tu eres la entrenadora y tal y cual, pues… nada, que esto es así y esto es lo que tu necesitabas, y que el afortunado por el momento es un tal Mauro Icardi.

Pues Mauro, campeón, marca a fondo, tapona bien (aquí todo vale) corre como un descosido; que esta jefa es exigente, sabe más que el virus de la gripe,  y no la engañarás con que si tienes un tirón, o un calambre, ni una luxación ni tu fruta madre ni de nada, todo lo que puedas antes hazlo  antes que la “seleccionadora de la vida” busque un recambio pero para ti misma. Entonces verás las cosas de otra manera aunque sea tarde.